CRIANZA CONSCIENTE YOGA MINDFULNESS

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martes, 8 de agosto de 2017

MINDFULNESS CUANDO NOS SINTAMOS CULPABLES






Desde hace más de dos años comparto y tomo consciencia en la Tribu de Madres Conscientes de Yvonne Laborda y María José Cifuentes. Este mes de agosto estamos reflexionando, compartiendo sobre la culpa. Un tema que a mí me mueve mucho. La culpa a mí me provoca malestar, me bloquea, no me deja estar en el aquí y el ahora, me hace tener miedo. Es como tener la sensación de que estoy debajo de un precipicio enorme y arriba hay una roca gigante que está en el borde, en el límite y no sé si caerá o no, pero esa incertidumbre me pesa y no me deja aceptar, vivir el momento presente, el aquí y el ahora. 
 Cuando siento culpa vuelvo una y otra vez a lo que pude ser y no soy, a lo que pude hacer y no hice, a lo que dije y no sentía,...Cuando siento culpa siento que no aprendo, no evoluciono. Me quedo rumiando, masticando una y otra vez.  Unas veces siento culpa por vivencias que no fueron como yo esperaba y otras veces siento culpa porque otras personas me manifiestan que no he estado a la altura de lo que ellas esperaban de mí.
Cuando era niña mi madre me hacía sentir culpa y lo nombraba tal cual. Culpable de su tristeza, desencanto, malestar en la  vida. Hasta me decía que estaba gorda por su culpa, ya que me tuvo con 41 años y ella me decía que eso le cambió el metabolismo. A veces me hacía sentirme culpable cuando me reía mucho ya que eso le  hacía sentirse incómoda, otras porque no paraba quieta, otras simplemente cuando era joven por teñirme el pelo de un color que a ella no le gustaba me hacía sentir culpable. 
Ahora desde la adulta y  gracias a que estoy sanando mi herida primaria con Yvonne Laborda puedo transformar esa culpa, hacerla desaparecer. Ya que siento, creo firmemente que l@s hij@s, l@s niñ@s, l@s jóvenes no son culpables del sufrimiento de l@s adult@s. Ni nosotras tampoco somos culpables, nosotras somos responsables de lo que decimos, sentimos, hacemos, pero no culpables.
El sentimiento de  culpa a veces me ha alejado de personas a las que amaba, por culparlas de forma no consciente de lo que me pasaba o porque sentía que ellas me culpaban por lo que les pasaba. 
La culpa me hace sentir frustración, enfado, desasosiego. 
Y yo quiero sentir sosiego, calma, amabilidad, para conmigo misma y para con las demás personas. 
Así que llevo tiempo practicando la aceptación, tanto si es alegría o enfado, sufrimiento o placer. parar y observar, y aceptar. No querer cambiar lo que siento, lo que sucede, lo que hice, sino aceptarlo y seguir avanzando. Aceptar que me equivoco y como dice Yvonne Laborda, los errores sólo necesitan de corrección, Qué alivio, no? 
Cuando me resisto no estoy en el aquí y el ahora, cuando me resisto es que quiero cambiar lo que sucede, lo que siento,  y en ese tiempo que estoy queriendo cambiar lo evidente estoy en conflicto, lejos de la paz, lejos del momento presente.
Por eso os invito a cuidaros, a identificar lo qué sentís y a aceptarlo. Sin culpa, sin juicio, sin crítica. Tal cual es, ya que lo que sentís es vuestro, así que te invito a que te abraces, sí, sí  a que te des un gran abrazo y te digas al corazón que eres hermosa y linda tal y como eres, una linda flor. 
abrazo a uno mismo bilaketarekin bat datozen irudiak
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