CRIANZA CONSCIENTE YOGA MINDFULNESS

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sábado, 12 de agosto de 2017

MINDFULNESS AL HABLAR, COMUNICACIÓN CONSCIENTE






Hablar, decir, expresar, contar, pedir, reprochar, interrogar, preguntar, expresar sentimientos, contar un secreto, contar una intimidad, decir a una persona que la quieres, decirle lo importante que es para ti,.... 
 En mi experiencia comunicarme ha sido y es un reto, la comunicación consciente. En mi infancia la comunicación era casi siempre en un sentido, de las personas adultas hacia mí, y casi siempre desde es que tú, a ver si tú, mira lo que dices, a mí no me hables así, porque lo digo yo, cuida tu vocabulario, mide tus palabras, piensa bien lo que vas a decir antes de que te arrepientas, hablas demasiado; si te preguntan, contesta, no has oído lo que te han dicho? parece que no te enteras de nada, tienes razón pero gritas mucho, las maneras te pierden, ahora no puedo, luego me dices, ah!, ya sé lo que me quieres decir, que..... , eso ya me ha pasado a mí mil veces,....; vaya una tontería!,....
Y la ironía! Cuánto daño me ha hecho la ironía y cuánto daño he hecho yo con ella. Ahora soy consciente del daño que hace la ironía a l@s niñ@s, para las adultas es incluso a  veces graciosa cuando se trata de ironizar con lo que dicen o sienten l@s niñ@s pero yo me fijo, pongo la atención y l@s niñ@s sufren mucho con la ironía y muchas veces ni siquiera la entienden.
Las frases hechas, el discurso mecánico, la ironía se iban grabando en mi subconsciente, en la no consciencia una a una y ahora tomo consciencia del daño que me hicieron en mi corazón. Ahora de adulta, desde que estoy en el camino de la consciencia tengo muy presentes estas frases mecánicas que me decían y que yo por ser una niña, una joven desacompañada, sin modelos,  me las creía, e intento no decirlas a mis hij@s, a mi pareja y a l@s niñ@s que acompaño en la escuela. A todas las personas con las que me encuentro en la vida.
La comunicación consciente en mi sentir es la que viene desde el yo, viene desde mi experiencia, desde mi sentir, sin involucrar a la otra persona y sin generalizar, la que tiene en cuenta a quién estás hablando y cómo me siento yo cuando estoy hablando, cuando me preguntan algo, cuando me piden algo.La comunicación consciente es la que valida lo que yo siento y  lo que la otra persona siente, la que acepta lo que yo siento y lo que la otra persona siente, la que me respeta a mí y a las otras personas. La comunicación consciente es no juzgarme y no juzgar a la otra persona o a otras personas cuando estoy hablando, no entrar en conversaciones fáciles de cómo se comportan o son otras personas que no están presentes.
A mí practicar la comunicación consciente, el mindfulness al hablar me es más sencillo en la escuela, con las personas adultas de la escuela, de la calle, que con mi madre, mi padre, mi hermana, mi pareja, mis hij@s e amig@s íntim@s. 
Con mi madre, mi padre y mi hermana tengo un hablar mecánico construido en los años de convivencia en mi infancia y juventud y de la falta de consciencia y de modelo a seguir. Un modo de comunicarme sin modelos respetuosos. En mi infancia la ironía, el burlarse, el cortar, el gritar, el no dejar hablar, el decir lo que la otra persona siente, incluso piensa, el hablar de otras personas con poco amor era el modo de hablar de todos los días. Era algo natural en mi casa. Y en la escuela también. A día de hoy la distancia y el evitar comunicarme con mi madre, padre y hermana, personas maravillosas que como yo estuvieron y están a falta de modelos de respeto y comunicación consciente, me ayuda a seguir avanzando, ya que cuando estoy con ell@s y les escucho su hablar automático para conmigo y entre ell@s enseguida y sin ninguna dificultad me sale a mí mi hablar no consciente y lleno de reproches, mis automáticos y aunque no me salgan me siento mal al escucharles. Todavía estoy ahí, en proceso.
Puedo decir desde mi experiencia en la vida y por suerte que la comunicación consciente es posible. Yo tengo la suerte de tener espacios donde poder practicarla con otras personas. Un de esos espacios es La Tribu de Madres Conscientes de María José Cifuentes e Yvonne Laborda, es un lugar íntimo donde estamos mujeres que aunque muchas no tuvimos el modelo sabemos y somos conscientes de cómo queremos hablar y que nos hablen y así lo hacemos día a día, tanto por escrito como en las reuniones virtuales y webinarios. 
Esta entrada en concreto es gracias a una amiga de la tribu Verónica Rayo, ella me ha compartido lo importante que es para ella el hablar consciente y cómo ella lo está llevando a cabo, y de ahí ha surgido esta entrada, por resonancia y conexión. 
En la comunicación consciente que yo puedo practicar hay conexión, resonar, vibración, amor, respeto. Reconozco que no es fácil y sobretodo en persona, es más fácil el escribir consciente que el hablar consciente cara a cara. A veces cuando releo lo que escribo, lo cambio por si no es consciente o puede herir a alguien. Al hablar los automáticos a veces se me disparan y una vez que la palabra sale de mi boca....no puedo volver a meterla.


En el día a día tener atención consciente al hablar es en mi experiencia difícil, pero segura de que es posible os invito a intentarlo. Como práctica de mindfulness al hablar te voy a invitar a que te antes de la próxima vez que la vida te de la oportunidad de comuncicrte observes cómo estás, primero cómo está tu cuerpo rígido, en tensión, intenta relajarlo, y tomar una postura digna y lo más natural posible, luego mira a tu corazón y busca una emoción que te viene al comunicarte con esa persona, al escucharle, sin juzgarla, obsérvala y si no es muy amable intenta suavizarla un poquito y por último observa como cuando un tronco baja por las aguas de un río qué pensamiento te provoca tu mente al comunicarte con esa persona y sin juzgarlo si es negativo intenta positivizarlo, suavizarlo. Te llevará segundos cuando cojas práctica y a mí me ayuda mucho a conocerme, a sentirme. 
El hablar por rellenar huecos también es parte de mi experiencia de vida, la poca tolerancia al silencio, el silencio incómodo que nos hace hablar por hablar, sin sentir lo que decimos, las palabras salen de nuestra boca sin pasar por nuestro corazón.
En mi experiencia la comunicación consciente, cuando me propongo practicarla me exige mucha atención, mucha atención, primero atención en  mí, cómo estoy yo en ese momento, mi cuerpo cómo está hacia adelante, encogido, con la mano delante del estómago, las manos rígidas y en puño, o en cambio mi cuerpo está relajado, abierto, dispuesto. Esto me lleva unos segundos los cuales me sirven, me dan mucha información, luego miro en mi corazón, si estoy triste, o contenta, excitada, pasiva, y por último mi mente , observo mi mente con un pensamiento de que lo que la otra persona me va a decir ya lo sé, entonces igual ni la escucho, total es siempre lo mismo, no? 
Por ello es tan importante para mí guardar silencio mientras la otra persona habla, y esperar, tomar aire antes de decir algo, muchas veces no tengo nada que añadir y eso que mi mente, mi ego me estaba diciendo que eso yo ya lo sabía, que seguro no me dirá nada nuevo, y puede ser, pero quizás que me lo recuerde me venga bien, o sólo el escucharle me acerca más a esa persona y así estoy en paz y feliz por el simple hecho de ser amable ya que esa persona necesitaba que le escuchara.
En la comunicación consciente, la escucha es muy importante en mi sentir, muuucho, cuando escucho y reescucho me doy cuenta de cuántos detalles hay en la comunicación. Cuando me escuchan, guauuu, me siento tan agradecida!!!
Existe una comunicación descriptiva, carente de emociones, sentimientos, de experiencia, tengo conocid@s, personas muy cercanas que hablan, hablan de hechos como en un periódico, no sabiendo lo que ell@s sienten, en qué momento están, cómo les va, ... y ese modo de hablar a mí no me llega y me cuesta mucho escuchar a estas personas, enseguida mi mente se va, una y otra vez, es un hablar automático para rellenar momentos de reuniones familiares en  comidas, en cumpleaños, desde la falta de empatía de poder conectar y resonar, el miedo a resonar y conectar. Con estas personas cuando he compartido desde el sentir mío se han quedado mudas, o se han reído o han hecho un gesto, y se han sentido muy incómodas. Es una comuncicación falta de emocionalidad, y en mi sentir necesito para una comunicación consciente emoción, experiencia, compartir, resonar y vibras si esas personas comparten mi vida, mi día a día, momentos importantes de la vida. 
En mi sentir La comunicación consciente es la que valida lo que yo siento y  lo que la otra persona siente, la que acepta lo que yo siento y lo que la otra persona siente, la que me respeta a mí y a las otras personas.

martes, 8 de agosto de 2017

MINDFULNESS CUANDO NOS SINTAMOS CULPABLES






Desde hace más de dos años comparto y tomo consciencia en la Tribu de Madres Conscientes de Yvonne Laborda y María José Cifuentes. Este mes de agosto estamos reflexionando, compartiendo sobre la culpa. Un tema que a mí me mueve mucho. La culpa a mí me provoca malestar, me bloquea, no me deja estar en el aquí y el ahora, me hace tener miedo. Es como tener la sensación de que estoy debajo de un precipicio enorme y arriba hay una roca gigante que está en el borde, en el límite y no sé si caerá o no, pero esa incertidumbre me pesa y no me deja aceptar, vivir el momento presente, el aquí y el ahora. 
 Cuando siento culpa vuelvo una y otra vez a lo que pude ser y no soy, a lo que pude hacer y no hice, a lo que dije y no sentía,...Cuando siento culpa siento que no aprendo, no evoluciono. Me quedo rumiando, masticando una y otra vez.  Unas veces siento culpa por vivencias que no fueron como yo esperaba y otras veces siento culpa porque otras personas me manifiestan que no he estado a la altura de lo que ellas esperaban de mí.
Cuando era niña mi madre me hacía sentir culpa y lo nombraba tal cual. Culpable de su tristeza, desencanto, malestar en la  vida. Hasta me decía que estaba gorda por su culpa, ya que me tuvo con 41 años y ella me decía que eso le cambió el metabolismo. A veces me hacía sentirme culpable cuando me reía mucho ya que eso le  hacía sentirse incómoda, otras porque no paraba quieta, otras simplemente cuando era joven por teñirme el pelo de un color que a ella no le gustaba me hacía sentir culpable. 
Ahora desde la adulta y  gracias a que estoy sanando mi herida primaria con Yvonne Laborda puedo transformar esa culpa, hacerla desaparecer. Ya que siento, creo firmemente que l@s hij@s, l@s niñ@s, l@s jóvenes no son culpables del sufrimiento de l@s adult@s. Ni nosotras tampoco somos culpables, nosotras somos responsables de lo que decimos, sentimos, hacemos, pero no culpables.
El sentimiento de  culpa a veces me ha alejado de personas a las que amaba, por culparlas de forma no consciente de lo que me pasaba o porque sentía que ellas me culpaban por lo que les pasaba. 
La culpa me hace sentir frustración, enfado, desasosiego. 
Y yo quiero sentir sosiego, calma, amabilidad, para conmigo misma y para con las demás personas. 
Así que llevo tiempo practicando la aceptación, tanto si es alegría o enfado, sufrimiento o placer. parar y observar, y aceptar. No querer cambiar lo que siento, lo que sucede, lo que hice, sino aceptarlo y seguir avanzando. Aceptar que me equivoco y como dice Yvonne Laborda, los errores sólo necesitan de corrección, Qué alivio, no? 
Cuando me resisto no estoy en el aquí y el ahora, cuando me resisto es que quiero cambiar lo que sucede, lo que siento,  y en ese tiempo que estoy queriendo cambiar lo evidente estoy en conflicto, lejos de la paz, lejos del momento presente.
Por eso os invito a cuidaros, a identificar lo qué sentís y a aceptarlo. Sin culpa, sin juicio, sin crítica. Tal cual es, ya que lo que sentís es vuestro, así que te invito a que te abraces, sí, sí  a que te des un gran abrazo y te digas al corazón que eres hermosa y linda tal y como eres, una linda flor. 
abrazo a uno mismo bilaketarekin bat datozen irudiak

miércoles, 2 de agosto de 2017

MINDFULNESS EN EL PENSAMIENTO

MINDFULNESS EN EL PENSAMIENTO

El pensamiento nos puede ayudar a ser más amables con nosotras mismas. La mente muchas veces nos atrapa en el pasado, en situaciones que queremos o nos gustaría que no hubieran sido del modo que fueron. Otras veces nos atrapa en sueños sobre lo que haremos, lo que sucederá. Mientras tanto la vida nos sigue ofreciendo a cada instante momentos de consciencia en el aquí y el ahora. 
Te invito a que estés más atenta a esos momentos que la vida te ofrece en el aquí y el ahora. Ahora mientras lees estas palabras si tu mente se va a ojalá hubiera.... con la de cosas que tengo por hacer....  con una mente amable, con un pensamiento amoroso trae  tu mente de vuelta al aquí y el ahora. 
El día de hoy te ofrecerá muchos momentos de consciencia, te invito a que estés atenta a ellos y que hagas tuyos los que puedas, quizás hoy sólo sea uno del que tomes consciencia, pues ese uno disfrútalo.
Quizás el día te ofrezca poder conversar con tu hij@ y mirarle a los ojos mientras te comparte algo importante para él/ella, quizás sea lavarte los dientes, quizás sea caminar sobre la arena de la playa descalza, quizás recibes una noticia triste, o quizás te enfades con alguien que quieres, sea lo que sea que la vida te ponga delante estate atenta y no lo juzgues, acéptalo, es tuyo, es para ti, vívelo.
Hoy cuando estés comiendo, come, cuando estés dándote una ducha, date una ducha, cuando estés abrazando a tu hij@ abrázale. 


lunes, 31 de julio de 2017

MINDFULNESS CONTIGO MISMA


MINDFULNESS CONTIGO MISMA


Te invito a que te sientes y estés contigo misma un rato, unos
instantes, unos minutos. 
Para ello es importante que te sientes en una postura digna, con la espalda recta y la cabeza erguida, la columna vertebral y la cabeza en el mismo eje. Si en esta postura sientes algún dolor puedes usar un cojín para aliviar esas molestias. 
También es en mi experiencia importante la constancia, ir integrándolo en mi vida, en mi día a día está siendo sanador.
Yo suelo estar una media hora todas las mañanas, ahora que llevo más de un año de práctica. Cuando empecé estaba durante cinco minutos e incluso algunas veces menos. Esté el tiempo que esté es muy sanador para mí, me hace sentirme tan bien conmigo misma! 
Y ese bienestar, esa calma se contagia a las personas que comparten conmigo la vida, este camino hacia la consciencia. 
Estar conmigo misma me hace estar a gusto conmigo misma y a estar a gusto con las demás personas. 
Siento que cuando hay paz y calma en mi interior, me resulta más fácil transmitir y compartir paz y calma con las demás personas. 
Por ello te invito a que te dediques unos minutos al día de atención plena contigo misma, siéntate y estate contigo misma. 
Luz y amor. 

viernes, 21 de julio de 2017

VACACIONES MINDFULNESS




Ayer volvimos de vacaciones. Este verano es el tercero que vamos en bici de viaje. Los dos anteriores hemos ido con el coche y las bicis, y éste mi pareja nos invitó a salir de casa con las bicis e ir en tren hasta el principio de la ruta. 
Así lo hemos hecho, sin reservas, sin horarios fijos, y además con el perro, con Negu. Mi pareja le diseñó una caja y la acopló a su bici. 
Han sido unas vacaciones mindfulness. Un viaje en el que hemos estado atent@s desde que hemos salido de casa, ya que nos enfrentábamos l@s cuatro a situaciones nunca antes vividas y por eso hemos podido estar con la llamada mente de principiant@.
Esto ha supuesto enfados por no haber tren cuando necesitábamos, cuando no había camping cerca de dónde estábamos,.... de frustración por llegar a un camping y llover toda la noche.... De reírnos a carcajadas, sin poder respirar, llorando de la risa por pasar con la bici por el pasillo de un vagón y engancharnos con el manillar en todas los respaldos,.... 
Vacaciones mindfulness porque hemos estado en el aquí y el ahora en todos los momentos, el ir en bici es muy mindfulness, conecta con la tierra, la naturaleza,...el no conocer el idioma bien te hace estar atenta en el comunicarte con las personas, el ir con tu perro te hace esperar, llevar otro ritmo en ocasiones, y el ir con tus hij@s en bici te hace poder estar horas al lado de ell@s pedaleando y charlando del paisaje, de planes de futuro, de inquietudes,... 
Yo llevé una bocina de mek mek de clown en la bici, y la he hecho sonar en momentos de tensión y para saludar a cada persona que nos encontrábamos por la ruta. Ha sido una pasada cómo reacciona la gente a ese sonido, casi todas, todas han sonreído, y nosotr@s con ell@s, otra manera de conectar con el aquí y el ahora de una manera amable.
Vacaciones mindfulness no significa en mi experiencia que todo es maravilloso, amoroso, significa en mi sentir que me he dado cuenta de qué relación tenemos la familia cuando estamos 7 días junt@s a todas las horas, en bici, montando tiendas de campaña, desmontando, cuando tenemos hambre y no hay comida de inmediato, o sed y se nos ha terminado el agua, o llegamos a un camping y no tiene piscina,.... sin tener los móviles,...., cuando tus hij@s discuten, .....
Ahora lo siento como unas vacaciones que me han hecho tomar consciencia de que todavía me enfado y no aplico el pensamiento positivo en situaciones tensas, que mi reacción inmediata es el enfado, y que gracias a mi práctica de mindfulness en poco tiempo puedo conectar con la vivencia real y aplicar el pensamiento positivo y aprender.
Me he dado cuenta que quiero muchísssssimo a mi pareja, a mi hija, a mi hijo y a mi perro, y que ell@s a mí también. 
He cruzado muchas miradas con ell@s estas vacaciones de complicidad y de amor y os lo quería  compartir.

martes, 11 de julio de 2017

MINDFULNESS EN VERANO





Es verano. Como algunas sabéis soy maestra y por ello el mes de julio y el mes de agosto estoy de vacaciones. 
El verano me gusta, el calor, los días largos, la luz, baños en la mar, salir unos días con la familia, mis hija está en casa sin horarios, mi hijo disfrutando de l@s amig@s que no tienen horarios tan rígidos durante estos dos meses,.... 
Aun así muchos veranos la sensación de que el verano es tan agradable me hacía pensar en lo poco que dura siendo dos meses enteros en mi realidad.  Me pasaba el verano con el pensamiento de que durara para siempre, y no se acabara nunca, el principio del verano muy a gusto, pero según iban avanzando los días me entraba el agobio de que se estaba acabando. 
Y con el final del verano el poder disfrutar. 
Ahora desde donde estoy me doy cuenta de que estando el día a día presente, en cada rato que puedo, el verano, o mejor dicho la sensación de verano puede durar todo el año, toda la vida. 
Por eso os invito ahora que me voy unos días con la familia en bici a que si os gusta esta sensación de verano como a mí, la disfrutéis a cada rato que podáis, sin intentar cambiar nada, ni pensar en que ojalá durara para siempre, simplemente disfrutar este verano de los días de sol, los días de lluvia, de los paseos solas, en compañía, de estar con vosotras un ratito al día, en exclusiva, otro ratito con alguien que améis, .....
Yo me he pasado mucho tiempo intentando cambiar el momento presente y así no viendo, escuchando lo que me pasaba, dejando así escapar muchos momentos que la vida me daba del aquí y el ahora. 
Así que si resuenas con esto, anímate a disfrutar del aquí y el ahora, y para ello puedes empezar a destensar tu cuerpo, y así tu mente. 
A mí la práctica de destensar la mandíbula, la mirada, me resulta muy agradable, ya que con hacerlo se me destensa todo el cuerpo, lo hago a cada ratito, cuando me acuerdo, en cualquier lugar que esté, observo y destenso. Destensando mi cara, mi cuerpo, mi mente de una manera automática se relaja también y mi corazón sonríe. 
Sonreír como os compartí en otra entrada también me ayuda muchísssimo, es una manera amable, preciosa de quitar las tensiones de la cara, apaciguar la mente y sacar una sonrisa a nuestro corazón. 
En esta entrada os invito a que elijáis un día, el que queráis y desde que os levantéis hasta iros a dormir le regaléis una sonrisa a cada persona que se cruce en vuestro camino, la conozcáis o no. 
Y si os apetece me encantaría que compartierais conmigo las sensaciones.
Vuelvo en unos diez días, hasta entonces, ACEPTAD LO QUE LA VIDA OS DA, sea lo que sea, yo lo voy a intentar.

viernes, 30 de junio de 2017

ATENCIÓN PLENA AL ABRAZAR A ALGUIEN QUE AMAS



Hoy quiero invitaros a que abracéis a alguien que améis con consciencia plena. Parar, abrir los brazos, y dar todo lo mejor que hay en vosotras y estar dispuestas con una mente amable y un corazón abierto a recibir todo aquello que la otra persona os quiere, os puede dar. 
A veces al dar un abrazo, siento que la otra persona está rígida, lo acepto, quizás no le apetecía, en otra ocasión igual le preguntaré si le apetece, y si me dice que no, lo aceptaré. 
Esto lo notaba en la escuela, yo me acercaba y sin preguntar daba por supuesto que cualquier niñ@ que estaba llorando, o simplemente sentad@ le apetecía que yo en cualquier momento le demostrara mi cariño con cogerle en brazos, un abrazo, una caricia. 
Con la experiencia, tomando consciencia, observando, me he dado cuenta que preguntar primero si apetece es muy respetuoso, y crea en el/la niñ@ una confianza y tranquilidad muy grande. Puede estar en libertad, y decir que no si no le apetece sin que yo, la persona adulta le juzgue, le diga que porqué no quiere, que sólo es un abrazo, ....
Cuando es alguien que amamos mucho quien nos da un abrazo, quizás un/a hij@ cuando nos encontramos después de un rato sin vernos, o al irnos a la cama, al despertar, durante un paseo, ahí es donde os invito a acoger, a sentir ese momento, no dejarlo escapar, no querer que termine para hacer otra cosa, sino estar, recibirlo y disfrutar, relajar el cuerpo y así la mente también se relajará y será amable y el corazón se os abrirá. 
A mí los abrazos de mi pareja, de mi hijo, y de mi hija me cargan de energía, me nutren y lo quería compartir con vosotras, os deseo unos días llenos de abrazos con atención plena. 

lunes, 19 de junio de 2017

BUENOS DESEOS AL CAMINAR, MINDFULNESS EN CADA PASO





Una manera de practicar la atención plena, de conectar con el aquí y el ahora en mi experiencia es al caminar. 
Tengo la suerte de vivir cerca de la naturaleza, del mar, zonas verdes, peatonales, paseos,....Por eso cuando llegan las temperaturas suaves, primavera, verano, empiezo a andar descalza de casa a pasear al perro, de casa a la playa,.... El caminar descalza, sólo el hecho de quitarme el calzado es conexión para mí, con la tierra, con diferentes tipos de suelo, hierba, piedra, arena, cemento, asfalto,... En cada cambio, reconecto a través de las pisadas, en cada paso. Los pies se me estiran, crecen, se mueven de otra manera fuera de las sandalias, zuecos, zapatos,.... 
La conexión es al caminar, con y sin zapatos, estar presentes en cada paso, ser consciente que en cada paso que doy estoy viva, aquí y ahora. 
A veces me imagino que en cada paso que doy se abre una flor bajo mi pie, otras simplemente observo cómo se pone en el suelo en mi caso primero el talón y luego la punta del pie. Otras cuento los pasos, en otras ocasiones coordino paso con la respiración.
Hoy me apetece invitaros a caminar de manera consciente de una manera amable con vosotras mismas, en cada paso desea algo bueno, algo amable para ti. 
Disfrútalo. 

viernes, 16 de junio de 2017

LA IMPORTANCIA DEL SILENCIO Y EL PARAR EN LA ESCUELA





Hoy quiero compartiros unos clics en mi vida. Hace unos años empecé a ir a clases de teatro, y una maestra que tuve me hizo tomar consciencia de lo importante que son los silencios en escena, que una actriz, un actor sin decir nada, a la persona que lo ve se le puede encoger el corazón, llenar el cuerpo de emoción, y la persona que está en el escenario sentirse muy empoderada , y muy en el aquí y en el ahora. Al de un año de empezar con el teatro gracias a una amiga, antes de ir a las clases de teatro ella empezó a acompañarnos en un taller de danza, de expresión corporal, y allí ella me transmitió la importancia de parar ,de cómo se puede bailar sin moverse, y aun así el cuerpo danzar, hablar, estar en movimiento. Como espectadora en mi cuerpo se mueve algo al ver a las personas en el escenario parar, y como actriz, el parar me hace escuchar mi corazón, estar en mí y darme cuenta de dónde estoy, de reconectarme y no seguir en el hacer por hacer.
Todos estos momentos que para mí fueron mágicos, llenos de conexión ahora desde donde estoy me doy cuenta de que eran momentos de mindfulness, de parar, observar, volver al aquí y al ahora, para cargarme de energía, sentir mi latido, mi pulsación y el silencio de las personas que me acompañaban. En esos momentos me me sentía muy a gusto, momentos en que era capaz de parar una danza, un movimiento en medio de una música rápida y alta, y notaba como mi cuerpo por dentro bailaba y no se movía por fuera, o cuando en escena en un silencio notaba en mi garganta el latido de mi corazón, sentía el silencio de la sala se podía mascar la emoción del momento, del qué pasará ahora. 
En la escuela hablamos mucho, queriendo acompañar a l@s niñ@s en la explosión del lenguaje en primera infancia estamos hablando, contando cuentos, cantando canciones, dando instrucciones, consejos, en la resolución de conflictos también queremos que lo solucionen hablando, si quieren ir al baño lo tienen que decir, si quieren beber lo tienen que decir,... 
A la vez cuando no podemos más les decimos que se callen, que no griten, que no es necesario hablar todo el rato. 
Cuando son más mayores, en primaria, en el instituto en cambio se les pide que estén callad@s mientras están en clase, que no hablen. El silencio en la escuela tiene un matiz negativo, en mi sentir, viene desde la necesidad de la persona adulta de estar en silencio, y no desde la necesidad de tod@s de estar en unos momentos en silencio de manera natural.
En la resolución de conflictos en la escuela entre niñ@s y jóvenes el silencio en mi experiencia es vital , igual que en la resolución de conflictos entre personas adultas. Unos segundos de pausa, de observar cómo estoy, qué está ocurriendo en mí, cómo está o están las otras personas. El silencio nos ayuda a no reaccionar y actuar. Nos ayuda a que a veces incluso nuestra intervención no sea necesaria, y el conflicto, el malestar se diluya por sí solo. Ayudándome esta reflexión a mí en mi experiencia a ser más humilde, y a darme cuenta de que no tengo que intervenir siempre, que no soy imprescindible para solucionar, para que el ambiente sea agradable, amable. Y esto a mí me da una sensación de libertad, de ligereza muy agradable, el saber que no tengo que solucionar yo todo. 
Por eso os invito a que dejemos hablar a l@s niñ@s y jóvenes desde su necesidad, observemos qué ocurre, cómo se relacionan. 
Os invito a que vosotras intentéis si os apetece a hablar menos en la escuela, a ver qué sucede. Que el hablar sea algo natural, necesario, no para rellenar silencios, sino que los silencios vuestros llenen el aula de paz y amor. Los silencios son oportunidades maravillosas de mindfulness en los que observar cómo se mueven l@s niñ@s que acompañamos, cómo miran, cómo colocan el cuerpo, qué gestos hacen, y así juntar un poquito más nuestros corazones a los de ell@s. 


martes, 13 de junio de 2017

MINDFULNESS AL SONREIRNOS A NOSOTRAS MISMAS



La sonrisa es luz, es amor. Para poder sonreír a las demás personas desde el corazón en mi experiencia es necesario sonreírme a mí misma . Experimentar en mi cuerpo, mi corazón, mi mente qué es. A mí me alegra, me cambia el modo de estar hacia un estar más tranquilo, relajado, amable. 
Y siento en mi estómago una sensación muy agradable de calidez, de bienestar. 
Me carga de energía.
En este vídeo te invito a que de vez en cuando, durante el día, pares la mente, lo que estás haciendo, sintiendo, pensando y sonrías, sonriendo, por el hecho de sonreír y observes qué sucede en ti, y aceptalo . Y si te apetce compartir lo experimentado, compártelo. Yo aquí estoy.


lunes, 5 de junio de 2017

APRENDEN L@S NIÑ@S A COMPARTIR EN LA ESCUELA?




He oído varias veces que la escuela tiene como positivo que ayuda a l@s niñ@s a que aprendan a compartir. 
Para mí compartir es desde el amor, sin imposición, sin obligación, desde las ganas, el deseo de cada persona de compartir, o no compartir. 
Compartir para mí es respetar que la otra persona no quiera compartir conmigo algo. 
Desde mi experiencia os puedo compartir que en la escuela l@s niñ@s comparten casi todo de un modo impuesto, porque es la única manera en teoría de que funcione la escuela, desde el sólo hay 20 sillas así que ahora estamos un@s sentad@s y otr@s depie, sólo hay una persona adulta ahora y tienes que esperar tu turno, hay 5 manzanas y las tenemos que repartir entre tod@s, cuando a veces algun@s no quieren y otr@s se comerían dos pedazos. 
Todas estas premisas se dan desde un punto positivo en la escuela y y yo tengo dudas, en mi sentir el compartir obligado hace que l@s niñ@s todavía tengan un sentimiento de posesión más grande, miedo a perder su juguete, algo que han traído porque le obliguen a compartirlo. L@s niñ@s tienen miedo a decir que no quieren compartir algo, no se sienten libres de poder decirlo, cuando entre adultas no se nos ocurre si alguien no nos quiere compartir decirle nada o ni siquiera pedir algo que no es nuestro.
En la escuela l@s niñ@s aprenden que todo es de tod@s, esto es una frase que les descoloca mucho, ya que much@s al oírla lo creen tal cual, entonces si son más rápid@s más cosas podrán coger. Por ello en la escuela si hay una caja con material a repartir y saben que no hay para tod@s se enfadarán, correrán e intentarán por todos los medios coger algo. Ahí está nuestra labor, cómo hacer para que no peleen, no disputen por conseguir ese balón, triciclo,...
Unas veces puede ser no usando ese material cuando no hay opción para tod@s, preguntar primero quiénes quieren ese material, y hacer grupos, turnos de antemano,...
Os comparto una experiencia en el aula, hace 3 cursos estaba acompañando a niñ@s de 1 año, 2 y 3, y la hora de la fruta yo notaba que les producía mucho stress, estaban inquietos, pelábamos la fruta y en un bol grande echábamos todos los trozos y cada un@ por turnos iba cogiendo, un@s querían coger más de uno porque tenían miedo a que no llegara el segundo turno, otr@s querían elegir el trozo, otros cuando habían terminado hasta que no terminaba la vuelta se les hacía muy larga la espera. Se me ocurrió antes de la hora pelar la fruta y servirla en platos, cada niñ@ que tuviera su plato con sus trozos de fruta, y siempre posibilidad de repetir, o de si no querían todos los trozos dárselos a un/a amig@ o a nosotr@s. El ambiente cambió totalmente, ell@s más tranquil@s, a gusto, segur@s de que iban a comer una cantidad de fruta. 
Lo mismo me pasó con el agua, era costumbre tener una jarra en el aula sólo de uso para la maestra, ella era la que decidía cuándo y la cantidad, sirviendo a tod@s. Esto producía mucho stress en l@s niñ@s que tenían mucha sed y a otras horas que no la marcada. Una amiga me compartió que ella en el aula tenía una jarra en una mesita con agua fresca y que cada un@ se servía cuando necesitaba beber, moverse, pasar el agua de un recipiente a otro, lo hice y sigo así es una maravilla, para ell@s y para mí. A ell@s les encanta encargarse, se autorregulan y disfrutan de beber cuando tienen sed y de los paseos al baño a rellenar las jarras.  
Para l@s niñ@s de primera infancia entender que  un@s sí tienen y otr@s no es muy difícil  y el nivel de frustración es muy grande cuando tienen que esperar para que les toque tener eso que tanto desean un ratito.  
Y de donde nos  viene? Yo  creo que de este compartir obligado y no natural. Hay edades en que el compartir es algo inusual, no natural, y respetarlo es nuestro quehacer en mi opinión.
 En las horas de patio hay muchos conflictos por la posesión, por el compartir, y nuestra labor es en mi experiencia observar, escuchar y respetar al que quiere compartir y al que no. 
Anticipar conflictos por el compartir desde la obligación y ofrecer alternativas desde el amor.
Compartiendo nosotras l@s niñ@s compartirán.
Y si cuando no quieren compartir les respetamos, respetarán cuando nosotras no queramos compartir. 

MINDFULNESS AL CAMINAR CON NUESTROS HIJ@S





Aquí os comparto un vídeo con una práctica de mindfulness que a mí me ha ayudado a conectar con mis hij@s a la hora de caminar. Esta práctica me hace poner la atención en mis pasos, estar en el aquí y el ahora y sentir si voy deprisa, sin rumbo, pensando en un montón de cosas, tranquila, disfrutando, 
Espero que os inspire y os conecte con vosotras y vuestr@s hij@s un poquitito más.











martes, 30 de mayo de 2017

PRESENCIA EN LA ENTRADA Y EN LA SALIDA DE LA ESCUELA




La hora de entrada en la escuela es para mí, desde mi experiencia, un momento de pura atención plena. Un momento en el que como maestra tengo que estar atenta, tengo que observar, cómo viene cada niñ@, cuándo viene cada un@ de l@s niñ@s que acompaño. A veces me cuesta, se me escapa algun@, se me escapa la necesidad que tiene en ese momento. Es un momento de calma, en el que no tengo prisa, estoy en el aquí y el ahora. Dando tiempo, acogiendo, abrazando, besando, saludando con un guiño, estando, respetando lo que cada niñ@ necesita. Ser consciente de que acaban de despedirse en la mayoría de los casos de la persona que más quieren en la vida, y saben que les queda un largo día por delante hasta volver a encontrarse. 
Como madre siento que tengo que seguir el ritmo de mis hij@s hasta que nos separemos en la puerta, soltar, aceptando si quiere o no ir, si me dice que quiere estar conmigo, y explicarle desde la serenidad y la seguridad que quiero que se quede allí por unas horas y que luego iré a buscarle. Cuando yo estoy segura de lo que hago, mis hij@s lo sienten y ello les da seguridad.
 Os invito a que mañana al ir a la escuela sigáis el ritmo de vuestr@s hij@s al caminar hasta la puerta, os agachéis, les miréis a los ojos, y aceptéis lo que os diga. Si es que no quiere ir, que lo entendéis, y que aun así tiene que ir, porque vosotras lo necesitáis, que quiere estar con vosotras pues que eso es muy hermoso, y que a vosotras también os gustaría. Soltar y aceptar. 



.La hora de la salida en la escuela es una explosión de emociones algunas contenidas, otras con un deseo de ser compartidas en el mismo momento del encuentro, emoción y emoción. 
Como maestra la hora de la salida es algo que mimar, que cuidar, que compartir. En mi experiencia no es hora de ir en fila, esperar, recoger, retroceder, es hora de salir, salir con amor y confianza en que el lugar de donde nos vamos es seguro y nos quieren, nos respetan ,que cuando volvamos tendremos allí nuestro lugar. 
Como madre la hora de la salida es un momento de encuentro, de compartir, de intimidad emocional que en primera infancia no podemos compartir con nadie, no podemos compartirles con llamadas, mensajes del móvil. Hemos de estar con nuestr@ hij@ y nosotr@s sol@s, junt@s, con presencia. 
Muchas madres me comparten que salen de la escuela y al de un rato se enfadan, o no quieren compartir en el parque con otr@s niñ@s. En mi experiencia no es el momento de compartir más. No es momento de compartir por obligación, de esperar turnos en los columpios.
En la escuela tradicional l@s niñ@s se ven obligad@s a compartir. Compartir mirada, sitio, juegos, materiales,... 
Cuando salen necesitan intimidad emocional, exclusividad, mirada, atención. 
Os invito a que mañana cuando vayáis a buscar a vuetr@ hij@ antes de ir, paréis y os dejéis sentir, cómo estáis, y lo aceptéis, lo respiréis. Y después de esa pequeña pausa vayáis a buscarle, llenas de presencia, aceptando cómo sale, cómo viene, qué dice, qué comparte, sin juzgarle, sin pedirle que haga, diga o sienta otra cosa de la que hace, dice o siente. Os invito a que le observéis, le escuchéis, no hacen falta preguntas, escuchar es amor, estar es amor. 

martes, 23 de mayo de 2017

POR SI PUEDO INSPIRAR A ACOMPAÑANTES DE JÓVENES


Ahora la vida, el universo me da la oportunidad de compartir con jóvenes en el día a día, mis hij@s, mis ahijad@s, sus amig@s. Esto es un regalo que quiero aceptar, y en ello estoy. 
Voy con mi pensamiento a cuando era yo joven y qué me gustaba, qué necesitaba, qué quería, qué anhelaba, ... 
Y me sale aceptación, escucha, silencio, amor, conversación, ayuda, luz, cantar, bailar, reír, besos, abrazos, complicidad, intimidad. 
No lo tuve, pero en mí sigue latente lo que necesitaba, lo que quería, no se me ha olvidado, era algo tan natural, vital, lo que quería que todavía me acuerdo perfectamente. Todavía sigo necesitando muchas o quizás todas esas cosas.
Ahora me toca darlas, tengo la oportunidad de darlas, ofrecerlas, acompañar en la búsqueda de todas ellas a mis hij@s. 
También me toca escucharles, quizás todas las que yo necesitaba no las necesiten y necesiten otras que no quiero dar por supuestas, y quiero escucharlas de ell@s. Estar cuando lo necesiten ahí o cerca, o que me busquen para poder encontrarlas.
Por ello os invito a escuchar a l@s jóvenes, a observarles, a guardar silencio por unos instantes cuando nos cuenten, nos pregunten, nos cuestionen, nos compartan sueños, que a nosotr@s quizás nos asusten, nos preocupen, no nos gusten demasiado, y estemos ahí presentes. Que les demos la palabra, les dejemos hablar, en casa, en el instituto, en el parque, en la calle,... 
Yo lo intento, en ello estoy, intento no darles mi opinión de las cosas, o lo que yo haría o hubiera hecho si no me lo piden, no juzgar, ni criticar, ni intentar convencer. Darles espacio y tiempo, si no quieren estar conmigo, aceptarlo, retirarme. Si propongo un plan y no les apetece, respetar sin culpar.
Y os invito a contarles la  verdad de lo que sentís, de lo que pensáis, de lo que os ocurrió, de lo que probasteis un día, de algún error que cometisteis, de cómo os va con vuestra pareja, en vuestro trabajo, en la vida, compartir desde vuestra vivencia y corazón, eso es algo que a mí me une mucho con mis hij@s jóvenes, decirles la verdad, no evitar, ni decir las cosas a medias. 

viernes, 19 de mayo de 2017

LA HORA DE RECOGER EN LA ESCUELA: TÚ LO HAS USADO, TÚ LO RECOGES

 



Hoy vengo con una reflexión sobre el orden, recoger, fregar, limpiar,... Y lo hago desde la toma de consciencia de que es un tema que crea tensiones en el cuerpo, hace elevar el tono de voz, e incluso nos molesta, nos incomoda, nos enfada.
En la escuela el recoger en infantil se convierte en muchas ocasiones en un momento lleno de tensión debido en mi experiencia a que el pensamiento de la persona adulta que acompaña está en el: es que lo han sacado todo, nada está en su sitio, ahora a ver quién recoge todo esto, en cinco minutos tenemos que estar en el comedor, en el patio, y si yo no recojo, cuando venga mi compañera qué va a decir, pues ahora tod@s tenemos que recoger porque tod@s hemos desordenado, y es@ no está recogiendo, ahora dice que está cansad@, que tiene ganas de beber agua, justo ahora que es la hora de recoger. 
En mi caso hoy mi pensamiento ha cambiado, y es que el orden es algo subjetivo, y que muchas veces el orden se convierte en una manía, ya que depende de la persona adulta se deja de una manera u otra, es algo subjetivo y personal. Es importante que un/a niña recoja con 2, 3, 4, ....años lo que ha utilizado? Si no lo hace no sabrá ordenar de mayor? Si no lo hace es porque tiene mucho morro? Porque sacar sí, pero guardar no? Si les ayudamos a recoger lo que ell@s han usado pensarán que somos sus criad@s, que somos tont@s?
O un día que nosotras tengamos algo que ordenar, o un día que se nos cae un vaso de agua, nos ayudarán a recoger el agua del suelo o a ordenar?
Desde la experiencia, comparto que nos echarán una mano cuando la necesitemos, y que no nos dirán, aaa! tú lo has desordenado, tú lo ordenas, a ti se te ha caído, pues tú lo recoges.
O quizás el recoger puede convertirse en un momento de compartir, de ser modelo ordenando, recogiendo nosotras desde nuestra necesidad adulta de dejar todo en el sitio que estaba, y así ell@s ver, sentir desde la experiencia lo guay que es llegar a un sitio y ver todo en un sitio adecuado y saber dónde están las cosas cuando las necesitas? O quizás darnos cuenta que sin tanto orden también se puede estar en armonía.
Yo ahora estoy ahí, ell@s juegan y juegan a sacar, meter, recoger, ordenar, lanzar, desordenar, ...y yo cuando va llegando el momento de cambio de actividad o espacio y hay que organizar y ordenar, empiezo yo a hacerlo y ell@s se me acercan a estar conmigo y me preguntan si es hora de ordenar, y yo les digo, que yo empiezo ya y que ell@s si les apetece pueden estar conmigo. Estoy intentando que el ordenar, limpiar, organizar no tenga un componente negativo. En mi infancia y juventud mi madre siempre me ha transmitido que el limpiar y ordenar es un horror, y que siempre lo hace la más tonta, y yo quiero hacerlo desde el amor, y en la escuela tomármelo como otra actividad en la que compartir.niños recogiendo bilaketarekin bat datozen irudiak

miércoles, 17 de mayo de 2017

L@S HIJ@S DECEPCIONAN? TE SIENTES ORGULLOS@ DE TU HIJ@?



Tengo la suerte de pertenecer junto a otras casi 100 madres a la Tribu de Madres Conscientes de Yvonne Laborda y María José Cifuentes .

Es un placer para mí y mi amiga María José recogió esto que dije en una reunión de apoyo del mes pasado y me hizo este cartel que me apetece compartirlo por si os puede inspirar.




Argazkia




martes, 16 de mayo de 2017

SER MOTRIZ ES UN PROBLEMA O ALGO NATURAL

Erlazionatutako irudia


Ahora oigo muchas veces:  "es que est@ niñ@ es muy motriz". Como algo negativo, difícil de acompañar en la escuela, difícil de sostener.
Creando dentro del niñ@ que intenta en la escuela moverse libremente una sensación de que lo que hace no es bueno, no es natural, no es adecuado, y por tanto dejándolo de hacer, o haciéndolo de un modo explosivo en los pocos momentos o lugares donde pueda. Y otr@s en cambio ni lo intentan porque ya vienen con la sensación de que en la escuela hay que estar sentad@, quiet@ y tranquil@.
Ser motriz es una virtud y algo natural, innat@, de hecho pienso que con oportunidad y libertad tod@s l@s niñ@s de primera infancia son muy motrices, es decir, les encanta moverse libremente por el espacio, y dependiendo del estado emocional será de una manera coordinada y fluida, respetuosa, o en cambio de un modo brusco, a golpes, con violencia. 
La escuela es el lugar donde much@s niñ@s pasan muchas horas al día, y en mi opinión no damos espacios ni momentos suficientes para que esto suceda. El movimiento libre se limita muchas veces al denominado patio, que en muchas ocasiones es de cemento el suelo, poco agradable para rodar por el suelo, tirarse, ..... E incluso aquí es limitado por haber un gran número de niñ@s, el espacio ser demasiado pequeño,...
Os invito a una práctica de atención plena en la que visualizar cómo podríamos invitar, acompañar en la escuela a l@s niñ@s en esa necesidad innata de moverse por el aula, el pasillo, el baño, las escaleras, el comedor,..... de una manera respetuosa y amable. 
Dar momentos en el aula de no dirigir la actividad ni el movimiento y observar qué hacen, yo lo he hecho y no hay un/a niñ@ que se quede quiet@. Hablan, comen, beben, dibujan, colorean, hacen construcciones, cortan, pegan, cantan, .....en movimiento de una manera natural. Observarlo es maravilloso.





martes, 9 de mayo de 2017

JUGAR EN LA ESCUELA, UN OBJETIVO DEL CURRICULUM O UNA MANERA DE APRENDER





La vida es juego. Se aprende a través del juego. A l@s niñ@ les encanta jugar, jugar es la manera natural de aprender. Éstas son frases que oímos las maestras, las personas que acompañamos a l@s niñ@s.
Por otro lado en la escuela se oyen frases como ahora no es momento de jugar, cuando vemos a un/a niñ@ que sube las escaleras marcha atrás, ahora es momento de subir las escaleras, y las escaleras se suben mirando hacia arriba.
Luego decimos que el aprendizaje es investigar, explorar, probar, y subir las escaleras hacia atrás, qué es?
Están comiendo a media mañana la fruta y les decimos si cogen la fruta, la tocan, hacen que el plátano es un teléfono, ...que no es momento de jugar, que ahora se come la fruta. 
Dónde queda el juego simbólico? La exploración? Para el momento de los rincones? Para lugares concretos en los que las personas adultas que acompañan dicen cuándo sí y cuándo no se puede jugar?
En el patio, en la hora del recreo es obligatorio jugar, jugar a correr, esconderse, subir, bajar, saltar la comba, sólo eso es jugar? Para much@s es un lugar de soledad, de no saber qué hacer, con quién estar, dónde estar sol@ y un momento en el que quizás en vez de saltar a la cuerda, jugar al balón, lo que les apetece es reposar, estar tranquil@s. Y eso también puede ser jugar. 
A mí siempre que oigo esa frase de ahora no es momento de jugar, en mi corazoncito noto un crac, lo he sentido siempre, y ahora desde la consciencia quiero compartirlo e invitaros a reflexionar sobre ello. 
Juego libre, juego  dirigido? Qué es jugar? La vida es juego si queremos, si estamos abiertas a que lo sea, comer un día con la mano que no sueles comer, comer con las manos, beber haciendo ruido, subir tod@s las escaleras hacia atrás, probar, experimentar, sentir, estar en el aquí y el ahora con una mente abierta y un corazón también abierto. 
Pienso que si dirigimos el juego en las escuelas es por falta de seguridad, de confianza y para tranquilidad de las personas adultas.

viernes, 28 de abril de 2017

MINDFULNESS PARA ABRAZAR A ALUMN@S DIFÍCILES






Las maestras en la escuela, en el instituto, en los centros de formación profesional,  en la universidad acompañamos a much@s niñ@s, jóvenes, cada un@ maravillos@, únic@ y perfect@ tal y como es.
En el  día a día y en la convivencia en la escuela, en el instituto, en los centros de formación profesional,  en la universidad,  se oyen comentarios sobre niñ@s , jóvenes que son difíciles, problemátic@s, que causan un malestar en las personas adultas que les acompañan. 
Normalmente el foco se pone en est@s niñ@s, en est@s jóvenes, dejando de un lado la responsabilidad de la persona adulta que le acompaña, dando por supuesto que esa persona adulta hace todo lo que está en su mano para que esa relación mejore, es decir confiando absolutamente en la persona adulta y desconfiando de el/la niñ@ y a veces de su familia, en mi parecer.
En mi sentir es por miedo, que como dice mi amiga Yvonne Laborda el miedo es lo contrario al amor. Miedo a enfrentarnos con lo que es@s niñ@s, jóvenes nos hacen conectar, con el enfado, la frustración, la tristeza, .... Emociones que nos cuesta aceptar como nuestras, que nos cuesta abrazar.
Las queremos apartar de nosotras, resistirnos a ellas. Lo mismo con l@s niñ@s, jóvenes que nos causan un malestar con su manera de moverse, de pensar, de hablar, de estar. A veces l@s apartamos cuando en realidad están pidiéndonos a gritos amor y atención. Lo mismo que nosotras les pedimos pero a veces apartándoles, con palabras poco amorosas, gestos, ....
Yo os invito a unas prácticas de mindfulness para con es@s niñ@s, jóvenes que crees difíciles, para en vez de resistirte a ell@s, terminar abrazándoles y aceptándoles. E incluso termines dando las gracias de estar con ell@s porque en mi opinión son l@s que nos hacen ser mejores personas, evolucionar, salir de nuestra zona de confort.
Una de las prácticas es mirar a es@s niñ@s, jóvenes como lo que son y no como lo que hacen o dicen. Cambia tu pensamiento, no hay niñ@ -joven problemátic@, sino su historia o vida lo será seguramente. Ten compasión por él o ella.
Obsérvale y piensa en algo que tengas en común con él o ella , algo que te guste de él o ella. Si por ejemplo a es@ alumn@ le gusta bailar y a ti también busca alguna actividad en la que podáis incluir ese gusto y compartirla, si es de primera infancia quizás puedas propiciar un ambiente de baile en el aula y si es más mayor en modo de conversación preguntarle por bailarin@s que le inspiren o estilos de baile, o compartirle los tuyos, un día, momento que te acercas a él o ella. Ver algún video.
Acércate a ell@s y ponle una mano en el hombro, o mírale a los ojos unas veces al día a la vez que le sonríes, esto calma muchísimo y une los corazones.
Si has de compartir algo con ell@s que te ha molestado te invito a que se lo digas, a que se lo compartas a solas, esto lo agradecen muchísimo, yo también lo agradezco mucho.
Invítales a que te ayuden a mejorar el ambiente para que se sientan mejor. Que puedan aportar ideas sobre cómo mejorar el ambiente. 
Dales una responsabilidad, algo importante a realizar, puede ser tocar la campanita para relajarse, como ir a por material cuando se acaba, o a hacer unas copias, así sienten que confías en ell@s, que son parte del grupo.
Por último os comparto una práctica llena de amor y que une los corazones de una manera instantánea. 
Al comenzar el día en la escuela dedica unos minutos, segundos a cerrar los ojos, realizar dos tres respiraciones conscientes. Y manda luz y energía a cada niñ@ -jóven que acompañas. Para ello abre los ojos y un@ a un@ mírales y mentalmente di su nombre y una palabra amorosa, deseo amoroso. Pueden ser: " QUE SEAS FELIZ. QUE ESTÉS BIEN. QUE CONFÍES. QUE DISFRUTES CON TU FAMILIA A LA TARDE" . Conociendo los gustos y necesidades de cada un@ puedes adaptar las palabras. 
Luz y amor para todas.Erlazionatutako irudia


domingo, 23 de abril de 2017

UNA MANERA DE PONERNOS EN CONTACTO, SI TE APETECE


Aquí os comparto una manera de poder ponernos en contacto conmigo, si dejas tu dirección de correo, te podré mandar información cuando tenga previsto compartir algo en directo, alguna charla,... Todo ello es gratuito. Es para compartir.


Presenciaesmor, el boletín, Newsletter Email Forms
BLOGSPOT.US15.LIST-MANAGE.COM

viernes, 21 de abril de 2017

ACERCANDO CORAZONES EN EL ENCUENTRO DE ALE





De vuelta del encuentro de ALE, llena de energía, de ánimo, de ganas de seguir en este camino tan hermoso de la crianza consciente, el aprendizaje consciente, el mindfulness, el mindlearning.
Ha sido un encuentro lleno de personas con ganas de compartir pasiones, gustos, aficiones, inquietudes, sentires, y de personas con ganas de dar y recibir. 
El lugar muy agradable, flores, verdor, lago, rincones,... 
Allí me han dado la oportunidad de compartir mi sentir, mi experiencia en mindfulness y en mindlearning, y ha sido muy enriquecedor, gratificante.
El primer taller vinieron muchas personas y compartimos durante un rato mi proceso de vida, de cómo vengo de una crianza no consciente, un aprendizaje no consciente, y ahora esto en el camino de la consciencia, en la práctica, en el descubrir maneras de ser yo más feliz y las personas que me acompañan y acompaño, las personas que amo. 
En el segundo fue más íntimo, y ahí hicimos prácticas muy emotivas de conexión con una misma, en las que volvemos al aquí y al ahora, en las que traemos la mente al lugar dónde tenemos el cuerpo. 
Y en el tercero estuvimos 6 maestras del corazón, juntas, compartiendo consciencia, amor, luz, experiencia, inquietudes y pasiones. 
El próximo encuentro será en verano, la última semana de agosto, os iré informando y estáis invitadas.
Gracias. 

miércoles, 12 de abril de 2017

ACERCANDO CORAZONES EN EL ENCUENTRO DE PRIMAVERA DE ALE 2017


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Compartiros que hoy en familia nos vamos al encuentro de ALE,
 Asociación de Libre Educación, de Primavera, será en La Granja Escuela de La Loma, en Alicante.
Son encuentros tranquilos, llenos de color y gente con ganas de compartir y estar a gusto. Madres, padres, hij@s, maestras, mujeres, hombres, niñ@s,.....que tienen en común las ganas de estar un poquito más en el aquí y el ahora, de estar  conscientes. 
Allí estaremos hasta el lunes si alguna de vosotras se anima, genial!! Os paso el enlace, http://aleenred.blogspot.com.es/2016/12/eple-2017.html
Besitos, hasta la semana que viene.

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